domingo, septiembre 24, 2006

COLECCIONABLES DE COLECCIÓN

Los quioscos se inundan de cartones gigantes; miles de árboles alimentan las estrategias de markéting; arboles convertidos en pasta de papel para atraer nuestra atención entre cientos de productos similares; todos chillándonos al unísono desde la acera.
Han vuelto los fascículos. Otro año al llegar el final del verano; ese momento de comenzar el año por segunda vez, de iniciar una nueva etapa en nuestras vidas yendo al gimnasio, dejando de fumar, aprendiendo balies de salón o comenzando a pensar; las editoriales aprovechan nuestra debilidad momentánea para arrojarnos a la cabeza una tonelada de fascículos coleccionables de cualquier cosa imaginable.
Sé que es un tema ya muy sobado, que se ha tocado multitud de veces, pero me da lo mismo; y además al final podréis encontrar un montón de enlaces a otros blogs con disertaciones más o menos divertidas sobre el tema y a las principales editoriales del sector, y me da igual que se haya tratado profusamente porque es un tema que me suscita preguntas.
¿Qué nos lleva a coleccionar? ¿Porqué ese afán obsesivo en acumular cosas, normalmente inútiles, unidas por un elemento común?
Desde llaveros o sellos a botellas, insectos o minerales, heces o uñas, empezamos de niños con los cromos de la liga de fútbol o las princesas Disney y acabamos coleccionando multas de aparcamiento o facturas. Quizá nos alientan el coleccionismo como forma de fomentarnos la paciencia o de ir preparándonos para una vida de pagos a plazos.
Según un completo estudio de hábitos de lectura y compra de libros realizado por la Asociación de Editores de Andalucía, los fascículos, coleccionables y cómics acaparan el 9% de las ventas totales de libros en España, lo que explica porqué todas las editoriales se vuelven locas en Septiembre.
Todas quieren ese 9%, o para ser más precisos, su dinero. El problema al que se enfrentan es que es un 9% con gustos de lo más variado, así pues este año, además del galeón y el avión a radiocontrol de rigor, también podemos fabricarnos un robot, montar una casa mediterránea, hacer algo tan español como construir un reloj de cuco absolutamente absurdo con motivos cerveceros bávaros (sale aprox. por 700€), aprender a jugar al ajedrez con Harry Potter (te salen el tablero y las piezas al rededor de 250€) o coleccionar abanicos, bomberos de plomo, unas horribles muñecas vestidas de época que dan ganas de pisotearlas o conseguir una utilísima reproducción de un hacha de sílex con la colección "orígenes del hombre"; supongo que en números venideros regalarán plantillas para decorar tu cueva como si fuese Altamira. También podemos hacernos con una impresionante biblioteca de subgéneros colorístico-literarios como el rosa o el negro; o comprar tantas colecciones en DVD como para provocar un alud.
Como el alud de preguntas aparentemente sin respuesta que decía antes me suscita el tema de los fascículos coleccionables. ¿Cuánta gente ha aprendido un idioma con un curso por fascículos? ¿cuántos se quedaron en la lección de los días de la semana? ¿cuántos aprovecharon las cintas para grabar encima Iron Maiden? Ahora lo tienen más difícil con los cedeses, pero pueden servir como posavasos o para espantar a las palomas. ¿qué porcentaje de gente termina una colección? ¿qué haces con medio robot, el mástil de un galeón y una cama de una casa mediterránea? ¿quién compró la colección "dedales de colección"? Y la única pregunta a la que he encontrado respuesta. ¿De dónde viene la palabra fascículo? ¿fascista+culo? Bueno, al menos fascículo y fascista comparten procedencia; ya que ambas provienen del latín fasciculus, que significa hacecillo (de pajas, palos o flechas o lo que sea) y nosotros le atribuímos a fascículo el significado de entrega de un cuaderno coleccionable. Una etimología absurda para un hecho absurdo.



OTROS BLOGS QUE TRATAN EL TEMA:
Pies para quiosquero. El diario de un quiosquero Barcelonés escrito con mucha gracia.
Quioscos locos. Todo lo que veas aquí lo podrás encontrar en el quiosco.
Martanauta reflexiona en su blog sobre el tema.
Otra reflexión.
Y otra más en el Blog Infame.
Y el blogero Josuered se plantea pillarse el ajedrez de Harry Potter.











Y AHORA LAS EDITORIALES RESPONSABLES DE SEMAJANTE MAJADERÍA.
Altaya, Salvat, RBA y Del Prado

Y por último la revista CONSUMER nos ilustra en cuanto al arte de comprar coleccionables

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