jueves, septiembre 07, 2006

LAVADO DE CONCIENCIA

Hoy voy a contar un hecho verídico. vamos, que me pasó a mí de verdad.
Intentaré ir al grano porque la cosa tiene miga.
Estando yo trabajando para una de las mayores corporaciones multinacionales del control mental, en su sección de lavados de cerebros infantiles; esto es, en un canal de dibujos animados por satélite; la empresa organizó un viaje a Londres para todos los empleados de europa; que incluían varios cientos de personas entre los del canal de noticias, los del de cine, los de licencias de productos, y por supuesto los que trabajabamos para el canal de dibujos animados, o cartoons, como gustan de llamarlos.
Así pues, nos llevan a Londres desde todos los puntos de Europa. En mi línea habitual de tratar de pasar desapercibido perdí el vuelo; aunque la empresa me pagó un pasaje en el siguiente junto con otros tres compañeros en situación idéntica, ya que la dirección deseaba fervientemente poder disfrutar de mi inestimable presencia en un maravilloso día de comunión corporativa.
Llegamos a Londres tarde, como a las 12, habiendo estado en el aeropuerto de Barajas desde las 7 de la mañana; así que cogemos un taxi y nos vamos directamente hacia donde tendría lugar la fiesta de hermanamiento laboral. Tras atravesar media ciudad, el taxista nos deja frente a un parque, allí habían instalado unas enormes carpas vigiladas por tipos de seguridad en todas las puertas. Nos identificamos, nos dan el típico tarjetón de convenciones para llevar colgado y nos invitan a pasar a la sala de conferencias; entramos a oscuras junto a las gradas, levanto la cabeza y veo a Bob Geldoff adoctrinando y sermoneando desde el escenario. Hay que decir además que al día siguente tendría lugar el macroconcierto benéfico "Live8", por lo que San Bob geldoff era además el hombre del momento.
"Coño, Bob Geldoff" -exclamé.
"¿Quién es ese?" -dijo la jefa de márketing.
Buscamos sitio y nos pusimos a escuchar. Al rato de decir que en África se están muriendo de hambre, que destinamos más dinero a una vaca comunitaria que a un niño africano y de que nadie hace nada; el tipo debió acordarse de que se había dejado la tetera al fuego, porque dijo adiós y salió pitando mientras todos los empleados aplaudían enfervorizados, porque si una virtud tiene el discurso de este hombre, esa es que nadie puede estar en desacuerdo.
Acto seguido fue el turno de los jefazos de la corporación, que subieron al escenario para contarnos lo mucho que habían ganado los inversores pero de una forma amena, como si del "Diario de Patricia" se tratase.
Una vez repartidos los premios al empleado del año se pasó a la carpa contigua, donde nos esperaba una soberbia comilona regada con el líquido que cada cual prefiriese y donde los empleados comenzaron el ritual de el palmeteo mutuo de espaldas y la autosatisfacción producida por la pertenecia a un grupo, además del ligoteo que tanto acerca culturas.
No sé cuánto costó el evento, que por cierto, organizan cada año de forma distinta; no sé cuánto le pagaron a Bob Geldoff por su conferencia. por no saber, no sabía ni lo que estaba yo haciendo allí.
Por cierto; nos alojaron en uno de los hoteles Hilton de la ciudad, pero no estaba Paris porque era Londres.

2 comentarios:

Marnie dijo...

A mí me encantan estas estrategias como de "lavado de imagen" con las que se descuelgan algunas empresas, porque más bien la embrutecen, y esto ya sin comillas XD Yo no sé si lo hacen por quedar bien consigo mismas o con la galería, pero si en el segundo caso demostrarían que toman a la gente por imbécil, en el primero directamente demuestran que los imbéciles son ellos.

Saludos!

Crunch dijo...

Bienvenida Marnie, me alegra que te pases por aquí; en cuanto a lo que planteas... yo lo tengo muy claro. Nos toman por imbéciles, e incluso diría algo más: la mayoría de los trabajadores lo son, o al menos no hacen el más mínimo esfuerzo por disimularlo, con lo cual llegamos a la conclusión de que todo el mundo (el 99% más o menos) es imbécil.
PD: a todo aquel que lea estos comentarios. pasaos por el blog de Marnie la litrona, so piltrafillas.