miércoles, abril 11, 2007

LA CULTURA DEL PELOTAZO

El idioma castellano es de una gran riqueza léxica; sin embargo es también una lengua que se presta a menudo a la confusión terminológica por la utilización de una misma palabra para varios significados completamente distintos. La cosa se complica aún más cuando esta palabra es la que denomina uno de los principales signos de identidad de este nuestro país. Hablamos como no, del elemento unificador de todos los habitantes del Estado Español; de ese rasgo común que es capaz de hacer que esas dos Españas de las que tanto se ha hablado y se habla, sean una sola: La cultura del pelotazo.
Pero un pelotazo se puede dar, recibir y meterse. Podemos endiñarle un pelotazo en los huevos a un contrincante jugando al futbol, podemos meternos un pelotazo de guiski entre pecho y espalda y podemos dar pelotazo urbanístico y forrarnos hasta las trancas.
¿Cuál es la auténtica cultura del pelotazo? ¿a qué pelotazo se refiere la expresión?
Vayamos por partes.
Este es un país eminentemente futbolero; incluso allá donde los deportes tradicionales son el levantamiento de piedras o el lanzamiento de paelleras el fútbol es no sólo el deporte nacional; si no la filosofía de vida nacional. En este país no se conversa, se dribla verbalmente; no se busca la mejor comprensión de un determinado tema a través de la conversación; si no que el objetivo único y final es colar un gol dialéctico. Por otro lado hemos de reseñar que esta cultura tiene incluso una formulación realizada por uno de los mayores exponentes de la filosofía española, Javier Clemente , que con su teoría del "patapúm parriba" definió perfectamente de un plumazo cómo nos gusta hacer las cosas por aquí.
Nuestro segundo tipo de pelotazo, el de alcohol, sí que es aún más definitorio de nuestra idiosincrasia, y es una pena que las autoridades pretendan destruir ese nexo de unión intergeneracional con leyes absurdas, pues la ingesta de alcohol asociada a la diversión y/o evasión de la realidad es uno de los denominadores comunes que más pueden cimentar nuestra identidad como pueblo.
Por último está el pelotazo económico, ya sea urbanístico o de cualquier otro tipo, que bien puede darse o recibirse; porque a ver, más de uno se ha levantado por la mañana ha levantado la persiana y se ha encontrado una urbanización de adosados frente a su casa hurtándole las vistas de las obras de la M30; pero no creemos que este tipo de pelotazo sea muy definitorio de nuestra forma de ser, ya que es bastante común en toda sociedad basada en la acumulación de capitales.
Así pues la única conclusión que podemos sacar es que sí, que España es un país de pelotazos, de muchos tipos de pelotazos; y que nuestro idioma es un tanto confuso.

4 comentarios:

Dr. Cochambre dijo...

Creía que el desenlace del video iba a ser otro, pero está bien merecido y bien dado.

Sitoxic dijo...

Yo me quedo con el pelotazo alcohólico que es el genuino, este es un país donde se consume más whisky que en Escocia e Irlanda juntos

Marnie dijo...

Hala, hala, pornografía infantil, y encima con rollo sado XD

Anónimo dijo...

Sitoxic, como una extranjera te puedo asegurar que España no llega a los "peores" casos del consumo de alcohol que he visto ;)