lunes, septiembre 22, 2008

LA MALA EDUCACIÓN

La diferencia entre educación y manipulación es muy simple: el que educa se preocupa por el otro, mientras que para el que manipula la importancia de las cosas radican y se circunscriben a sí mismo. En el primero de los casos la cosa va de preparar al individuo para un posterior desarrollo vital adecuado a la sociedad en la que se vive, mientras que en el segundo lo que importa es la consecución de un fin personal mediante la utilización del otro sin importarle las consecuencias socio-afectivas que esto pudiera traer consigo.

Aquí vemos un padre preparando desde bien chiquito a su hijo para convertirse en un buen tertuliano polemista; el problema es que cuando el niño crezca y se de cuenta de que su padre no sólo no es Superman®, si no que es un simple humano con todos sus defectos (las virtudes cuestan más apreciarlas) puede que llevado por eso que llaman oposición generacional acabe por convertirse en todo lo contrario, para posteriormente tratar de manipular a su vez a su futuro hijo y así hasta el día de la extinción.

2 comentarios:

bruno! dijo...

Qué curioso, le cambias el nombre y vale para cualquier presidente!

Crunch dijo...

es lo que tiene la política.