sábado, mayo 02, 2009

UNA SEMANA DE MIEDO. Día 7

No se preocupen si al ver este vídeo llegan a la conclusión de que para ser humorista en un programa de variedades en TV lo principal es no tener gracia alguna en absoluto; porque habrán llegado a la verdad inmutable e intrínseca de la esencia del caricato televisivo: "El que vale, vale; y el que no, pa la tele"
El caso para ser presentador televisivo es otro; basta con ser jilipollas y tener un ego de mayor tamaño que el culo, por lo que lo que se dice valer para este trabajo no es realmente necesario; basta con no valer ni pa hacer un caldo.
Otra cosa es el señor del bigote que se presenta en el plató dispuesto a difundir el buen rollo, la alegría de vivir y la dignificación mediante el trabajo.
Cómo es posible que un hombre de mediana edad no se haya dado cuenta aún de que el trabajo no dignifica, si no que embrutece y que no es salud en absoluto...

Y si no me creen vean los datos.

Lo más malo para la salud del mundo mundial según las autoridades sanitarias y las autoridades a secas, las drongas, mataron durante todo el 2007 a 138 personas en España; mientras que los accidentes laborales se llevaron por delante a 1.104 trabajadores (supongo que alguno iría drogado con ánimo de joder la estadística) en los 9 pimeros meses del mismo año lo cual a simple vista puede significar varias cosas, como por ejemplo que hay más trabajadores que drogadictos; que funciona mejor la prevención contra la drogadicción que la prevención de riesgos laborales; o simplemente que el ser humano es capaz de aceptar con mayor facilidad la posibilidad de morir en un accidente mientras ofrece su fuerza motriz como mano de obra a explotar (debido a las connotaciones sociales positivas que el trabajo supuestamente conlleva) que la posibilidad de morir al "pasarse de la ralla" o irsele la mano en la dosis de hedonismo y escapismo consumida.

Así pues amigos mios, disfruten de esta hermosa y folklórica tonada acerca de las bondades del trabajo y háganlo drogados, a ser posible con ansiolíticos.

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