Hoy es un día de júbilo. Ha caído un tirano.
Y los días en los que cae un tirano son días de júbilo.
Parafraseando a la inversa a David Bisbal (pronúnciese Deibid Bísbal): Nunca se vio el centro del Cairo tan abarrotado y la revuelta se ha convertido en una fiesta.
Los egipcios por fin le han dado la patada al que pretendía crear una nueva distanía faraónica y para celebrarlo y enviarles nuestros mejores deseos y vibraciones positivas a tope, hoy posteamos todo un canto a la libertad. Un canto en verso lleno de sentido y sensibilidad que estoy seguro se aprenderán de memoria para salir a gritarlo a la calle.
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